Durante décadas, la Feria de Chapultepec fue uno de los parques de diversiones más emblemáticos de la Ciudad de México. Ubicada en la Primera Sección del Bosque de Chapultepec, este parque fue un lugar de alegría, adrenalina y recuerdos inolvidables para generaciones de familias, amigos y parejas. Su historia, marcada por grandes momentos y una trágica despedida, la convirtió en un símbolo de la diversión capitalina.
La Feria de Chapultepec abrió sus puertas el 24 de octubre de 1964, como parte de un esfuerzo por modernizar el entretenimiento en la Ciudad de México. Inspirado en los grandes parques de atracciones del mundo, este espacio ofrecía juegos mecánicos, espectáculos y actividades recreativas para toda la familia. Desde su inauguración, se convirtió en un lugar obligado para quienes buscaban emociones fuertes y diversión en un ambiente accesible y familiar.
Uno de los mayores atractivos de la Feria de Chapultepec fue su selección de juegos mecánicos, que con el tiempo se convirtieron en íconos de la capital mexicana. Algunos de los más recordados incluyen:

• La Montaña Rusa: Inaugurada en 1964, esta impresionante estructura de madera se convirtió en la atracción estrella del parque y un símbolo de la Feria. Con una altura de 33 metros y una velocidad de hasta 90 km/h, fue una de las montañas rusas más grandes y emblemáticas de América Latina.
• El Ratón Loco: Una montaña rusa con giros inesperados y curvas cerradas que desafiaban a los más valientes.
• Los Troncos: Un clásico de los parques de diversiones, donde los visitantes navegaban en troncos flotantes por un canal de agua hasta una caída final llena de emoción.
• La Casona del Terror: Un recorrido lleno de sustos y efectos especiales que se convirtió en uno de los favoritos de quienes disfrutaban las emociones fuertes.
• La Torre Pepsi: Un elevador que subía a gran altura y dejaba caer a los visitantes en una caída libre impresionante.
Además, el parque contaba con una gran cantidad de juegos infantiles, carritos chocones, carruseles y áreas temáticas que aseguraban la diversión para todas las edades.
A pesar de su éxito y popularidad, con el paso del tiempo la Feria de Chapultepec comenzó a enfrentar problemas de mantenimiento y administración. Con la llegada de nuevos parques de diversiones más modernos, como Six Flags México, la Feria perdió atractivo y sufrió falta de inversión en sus instalaciones.
El punto de quiebre llegó el 28 de septiembre de 2019, cuando ocurrió un trágico accidente en la atracción “Quimera”, una montaña rusa de triple inversión. El incidente dejó un saldo de dos personas fallecidas y varios heridos, lo que llevó a las autoridades a suspender las operaciones del parque. Tras una investigación, la Feria de Chapultepec perdió su concesión y cerró sus puertas definitivamente.
Para muchas generaciones, la Feria de Chapultepec fue más que un parque de diversiones; fue un lugar de encuentros, risas, emociones y momentos inolvidables. Aunque ya no existe, su legado permanece en la memoria de quienes alguna vez disfrutaron de sus atracciones y vivieron la adrenalina de su mítica Montaña Rusa.