Marilyn Monroe (1926-1962) fue una de las actrices más icónicas de la historia del cine y un símbolo de la cultura popular del siglo XX. Su belleza, carisma y talento la convirtieron en una de las estrellas más reconocidas de Hollywood, mientras que su trágica vida personal ha sido objeto de múltiples estudios y especulaciones. A lo largo de su carrera, protagonizó películas que se convirtieron en clásicos, como Los caballeros las prefieren rubias (1953) y Una Eva y dos Adanes (1959). Su impacto en la moda, el cine y la sociedad sigue vigente hasta la actualidad.
Marilyn Monroe nació como Norma Jeane Mortenson el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles, California. Su madre, Gladys Pearl Baker, tenía problemas de salud mental, lo que llevó a Norma Jeane a pasar gran parte de su infancia en hogares adoptivos y orfanatos. Su juventud estuvo marcada por la inestabilidad familiar y la búsqueda de una identidad propia.
A los 16 años, para evitar volver a un orfanato, se casó con James Dougherty, un vecino mayor que ella. Sin embargo, su matrimonio no duró mucho. Mientras su esposo estaba en el servicio militar, Norma Jeane comenzó a trabajar en una fábrica, donde fue descubierta por un fotógrafo que la introdujo al mundo del modelaje.
Tras obtener éxito como modelo, Norma Jeane decidió dedicarse a la actuación y cambió su nombre a Marilyn Monroe. Firmó su primer contrato con la 20th Century Fox en 1946 y comenzó a tomar clases de interpretación. Durante los primeros años de su carrera, interpretó pequeños papeles en películas como Pistoleros de agua dulce (1947) y La jungla de asfalto (1950).

Su gran oportunidad llegó en 1953 con Los caballeros las prefieren rubias, donde interpretó a la deslumbrante Lorelei Lee y cantó la famosa canción Diamonds Are a Girl’s Best Friend. Ese mismo año también protagonizó Cómo casarse con un millonario, consolidándose como una de las actrices más rentables de Hollywood.
Durante la década de 1950, Marilyn Monroe se convirtió en una de las estrellas más taquilleras del cine. Sus películas, generalmente comedias y musicales, explotaban su imagen de “rubia tonta”, aunque ella demostró ser una actriz con gran talento y carisma.
En 1955, buscando mejorar sus habilidades como actriz, se mudó a Nueva York y estudió en el Actors Studio con Lee Strasberg. Este período marcó un cambio en su carrera, ya que comenzó a buscar papeles más desafiantes.
En 1956, protagonizó Bus Stop, donde interpretó a una cantante de cabaret. Su actuación fue aclamada por la crítica y demostró su crecimiento como actriz. En 1959, alcanzó otro gran éxito con Una Eva y dos Adanes (Some Like It Hot), considerada una de las mejores comedias de todos los tiempos.
A pesar de su éxito profesional, Marilyn Monroe tuvo una vida personal turbulenta. Se casó tres veces: con James Dougherty (1942-1946), con el beisbolista Joe DiMaggio (1954) y con el dramaturgo Arthur Miller (1956-1961). Ninguno de sus matrimonios fue duradero, y sus problemas emocionales, junto con su creciente adicción a los barbitúricos, la llevaron a un estado de constante inestabilidad.
También se rumoreó que tuvo relaciones con figuras importantes, incluido el presidente John F. Kennedy y su hermano Robert Kennedy. Estas supuestas conexiones han alimentado teorías de conspiración sobre su muerte.
En 1962, Monroe comenzó a trabajar en la película Something’s Got to Give, pero fue despedida debido a sus ausencias y problemas en el set. El 5 de agosto de ese mismo año, fue encontrada muerta en su casa de Los Ángeles. La causa oficial de su muerte fue una sobredosis de barbitúricos, aunque hasta hoy existen especulaciones sobre la posibilidad de un asesinato o suicidio.
A pesar de su trágico final, Marilyn Monroe sigue siendo un ícono cultural. Su imagen ha sido reproducida en innumerables obras de arte, películas y campañas publicitarias. Artistas como Andy Warhol la inmortalizaron en su obra, y su impacto en la moda y la cultura pop continúa hasta la actualidad.
Marilyn Monroe trascendió el papel de estrella de cine para convertirse en un mito moderno. Su belleza, talento y vida trágica la han convertido en una figura eterna en la historia del entretenimiento. A más de seis décadas de su muerte, sigue fascinando al público y siendo objeto de investigaciones, documentales y homenajes. Monroe no solo fue una actriz de Hollywood, sino también un símbolo de la feminidad, la vulnerabilidad y el sueño americano.